Chatbots web con IA

Una visita que se va sin preguntar es una oportunidad perdida

El chatbot orienta a quien entra en tu web, resuelve lo que se pregunta siempre y recoge el contexto necesario para que la consulta llegue a tu equipo lista para atenderse.

El problema

La mayoría de las visitas no rellena un formulario

Entran, miran, dudan y se van. No porque no les interese, sino porque no encuentran la respuesta concreta que buscaban y no les apetece escribir un correo a ciegas.

Formularios que nadie quiere rellenar

Pedir nombre, email, teléfono y un mensaje en blanco antes de haber resuelto nada es pedir un acto de fe. La mayoría cierra la pestaña.

Dudas que la web no llega a resolver

Por bien estructurada que esté una página, siempre hay una pregunta concreta que no está escrita y que decide si esa persona sigue o no.

Consultas que llegan sin contexto

«Hola, quería información.» Y a partir de ahí, tres correos de ida y vuelta para averiguar qué necesita en realidad.

Qué hacemos

No es una burbuja de chat: es atención y captación

La conversación es la parte visible. Lo que importa es qué información puede dar por cierta, cuándo debe reconocer que no sabe y hacia dónde lleva al visitante después.

Orienta al visitante hacia el servicio que realmente encaja con lo que ha venido a buscar.

Resuelve las preguntas que se repiten, con el contenido y las condiciones reales de tu negocio.

Reconoce cuándo no tiene información suficiente y lo dice, en vez de improvisar una respuesta.

Recoge el contexto útil durante la conversación, sin pedir un formulario en frío por delante.

Cualifica la consulta para que tu equipo sepa de qué va antes de contestar.

Convierte una visita en una solicitud con datos aprovechables, no en un mensaje vacío.

Deriva a una persona cuando la respuesta requiere criterio o el asunto es delicado.

Se instala en la web que ya tienes o se integra desde el principio en una nueva.

Cómo se aplica

Qué cambia para quien entra en la web

Situaciones reales, contadas como ocurren. No son casos de cliente ni resultados medidos: son ejemplos de uso.

Academia

Las preguntas sobre modalidades, horarios y requisitos se resuelven al momento. Cuando alguien quiere plaza, la consulta llega con el curso y la disponibilidad ya concretados.

Despacho profesional

El visitante explica su situación con sus palabras. El chatbot identifica de qué área se trata y prepara la consulta para la persona que la lleva, sin prometer ningún asesoramiento.

Negocio local

Horarios, zonas de servicio y qué hace falta para contratar. Lo que antes se preguntaba por teléfono en mitad de la jornada se resuelve solo, y lo que no, se deriva.

Qué necesitamos de ti

El contenido que el chatbot puede dar por bueno

Los servicios, las condiciones y los criterios que quieras que utilice. Trabajamos sobre información confirmada: lo que no esté claro, el chatbot no lo responde. No hace falta que tengas la web hecha con nosotros ni que esté construida de una forma concreta; revisamos la actual y te decimos si encaja tal cual.

Cuándo entra una persona

Saber cuándo callarse también forma parte del diseño

Definimos qué puede responder, qué queda fuera de alcance y qué situaciones salen directamente hacia una persona. Los casos ambiguos, sensibles o que piden una valoración no se resuelven en el chat: se derivan con lo ya recogido, para que quien atienda no empiece desde cero.

WhatsApp